El terapeuta estratégico prescribe al paciente unas “tareas” que éste debe realizar en los días siguientes a la sesión y que tienen como objetivo la eliminación del síntoma.
El tratamiento es breve. Las intervenciones se planifican para 10 sesiones. Transcurrido ese tiempo en caso de resultados las sesiones pueden llegar hasta un máximo de 20, mientras que si no hay resultados se interrumpe el tratamiento.
En algunos casos, como el de los niños o personas que rechazan ir a terapia, la intervención estratégica puede realizarse de forma indirecta a través de los familiares.
|